Porque después de tener un bebé, todos preguntan cómo está el recién nacido. Muy pocos preguntan cómo está ella.
La mayoría de las veces pasa que cuando nace un bebé la casa se llena de regalos, sí, estos regalos son ropita, juguetes, cobijas, pañales y todo gira alrededor de esta nueva y pequeña vida que acaba de llegar al mundo.
Esto es genial, porque ayuda mucho a que puedas estar despreocupada de algunas cosas que ni pensabas que necesitabas hasta ahora que por fin lo tienes en tus brazos.
Pero entre todas estas hermosas emociones, hay alguien que muchas veces queda en segundo plano o se convierte en invisible.
Y esa mujer que acaba de convertirse en madre.
Son pocas las personas, por lo general el lado materno, el que además de centrarse en celebrar el nacimiento de un babé, se preocupan o preguntan por cómo está ella en realidad luego de una labor titánica.
Y créeme, esa pregunta puede significar muchísimo.
Cuando dejas de ser solo tú
Nadie deja de ser mujer cuando se convierte en mamá, pero sí cambia.
Y es que casi nadie habla muy abiertamente de esto, pero de repente ya dejas de presentarte solo con tu nombre, ahora también eres y serás “la mamá de…”.
Esto también conlleva a que todos tus horarios cambien, aunque antes jurabas que algunas cosas nunca cambiarían, pero es que luego entiendes que traer una vida no es solo para que se ajuste a ti, sino para que tu aprendas y entiendas de qué va realmente el cuidar y nutrir sanamente a este nuevo integrante.
Tus prioridades van transformándose e incluso la forma en la que te miras frente al espejo puede cambiar.
Y eso no significa que hayas perdido quién eres, aunque te confieso que a veces se puede sentir así (no a todas les pasa pero sí a gran parte, yo fui una de ellas)
Esto solo significa que estás aprendiendo a convivir con una nueva versión de ti y que ambas pueden vivir en una misma mujer.
La carga invisible que pocas personas ven
Ahora eres la misma mujer pero que comienza a experimentar nuevos retos.
Porque si antes sentías que tu cabeza tenía muchas pestañas abiertas entre tu trabajo y el cómo equilibrar una vida personal, ahora eso se transformará en más.
Y no quiero satanizar, pero tampoco voy a suavizarte esta situación, porque romantizarla solo hará que no entiendas el nivel de responsabilidad o que no puedas empatizar con esa futura mamá que serás o que verás en tu amiga o tu hermana.
La suma de todas las pequeñas cosas que tendrás que hacer aumentarán la carga mental que tenías antes, adicional al cansancio por las noches sin dormir corrido y las interminables horas de lactancia, así sea que decidiste que fuese mixta o solo de biberón.
Las hormonas volviendo a su lugar de golpe, los bajones de emociones y además la recuperación, porque tu cuerpo acaba de pasar por una labor monumental de esfuerzo y necesita tomarse un tiempo, aunque sabemos que no se lo puedes dar porque una vida adicional depende de ti.
Esto hace que todo se vuelva más grande, que tus pensamientos y hasta tu sentir pueda llegarte a abrumar.
Si esto te está pasando, quiero que sepas que no eres la única. Muchas mamás también han sentido esa mezcla de amor, agotamiento y culpa.
A veces un regalo significa mucho más
Para muchas mujeres, este puede convertirse en uno de los momentos más vulnerables de su vida.
Es por esto, que algo tan simple puede hacerte aplacar tus miedos, tus preocupaciones o solo el hecho de sentirte más vista.
Desde que soy mamá mis pensamientos han cambiado por completo, el hacer sentir vista a una madre es la tarea más importante de alguien que acaba de dar a luz.
Y es que no se trata del precio o de dar un regalo enorme, sino de algo que pueda decir “te veo”.
No niego que lo ideal siempre es la ayuda directa, limpiar el hogar de la nueva mamá, prepararle comida nutritiva para que no se tenga que preocupar por cocinar ni alimentarse bien.
Pero cuando ya esto está cubierto, también es de valiosa importancia decirte “también pensé en ti”. Porque todos llegan con un hermoso conjunto que dice “el bebé de la tía”, pero muy pocas personas llegan con unas medias para el frío, porque ahora tu cuerpo vuelve a su temperatura normal y los cambios climáticos más simples pueden afectarte.
O porque no una taza que diga que eres increíble, porque si lo eres, acabas de hacer algo que no todas las mujeres pueden hacer, que es dar a luz o tener una cesárea. Y eso también debe honrarse.
El regalo que me habría encantado recibir
Yo tuve la dicha de tener a mis padres a mi lado con el nacimiento de mi hijo. Mi mamá se encargó de las comidas, mi papá de consentirme y de animarme, mientras su primogénita estaba en la cama sin poder darle pecho a su bebé (y sí, hablo en tercera persona porque así me sentía en ese momento. Como si me estuviera mirando desde afuera, intentando entender quién era esa nueva versión de mí.)
Pero aunque por un mes tuve todos los cuidados que soñé, me hubiese encantado recibir algo adicional de parte de los demás, que dijera como:
👉 Aquí estamos orgullosos de ti
Y sé que hubo personas que sí preguntaron por mí, pero a veces una acción vale más que mil palabras.
Te recuerdan en ese momento donde todo acaba de cambiar para ti, que tú también cuentas y que también piensan en ti.
Porque mientras mi hijo recibía toallas, biberones, ropa.
Yo iba a buscar algo que me quedara bien y no encontraba nada que me quedara o me hiciera sentir bien.
Es por eso, que este detalle 👉 puede convertirse en un recordatorio silencioso de que tú también importas.
Porque no es algo solo para el bebé, sino para decir aquí también valoro lo que haces. Porque donde tú solo ves unas tarjetas de afirmación, una madre ve algo que la motiva en un día no tan bueno o que ha sido muy abrumador.
Donde tu ves solo una taza, ella ve su nueva pieza de la cocina favorita deseando y soñando cómo sonará esa vocecita diciéndole “mamá” a penas pueda.

¿Cuándo regalar algo así?
Esta es una típica pregunta que sé que se hacen muchas personas que todavía no son papis, que no saben cuándo hacer estos regalos.
Y la verdad, es que no hay un momento específico, porque un buen regalo no necesita una fecha en especial, pero si quieres varias opciones, puedes hacerlo en el baby shower, apenas nació el bebé. En el primer día de la madre, o en el primer cumpleaños de la madre luego del nacimiento.
Porque sí las mamá también cumplen años, pero que no sea lo único que le das, porque también es una persona que necesita algo más de reconocimiento 😂.
Cómo elegir un regalo que realmente emocione
Si te soy sincera, va a depender mucho de la madre y sus gustos. Pero al final de cuentas lo más importante es que no te centres en el precio, porque puede ser algo muy económico pero que transmita el mismo mensaje, te veo, te valoro y te acompaño.
Porque importa más saber que pensaste en ella, que el valor económico que invertiste.
Recuerda, ella no solamente es una mamá, también es una mujer.
Preguntas frecuentes
¿Es buen regalo para una mamá primeriza?
Si, porque cuando te adentras en los pensamientos de esta nueva madre descubres que tiene muchas dudas y aunque un regalo no quita dudas, da paz y amor.
¿Qué regalar a una mamá después del parto?
Algo que pueda usar. Porque aunque tiene muchas cosas, apreciará tener algo nuevo que sea solo para ella.
¿Es mejor regalar algo para ella o para el bebé?
Ambos y te explico porqué. Cuando llega un bebé es hermoso y está genial que puedas ayudar a los nuevos padres a tener algo más de lo que no se tengan que preocupar.
Pero también es importante que ella se vea y se sienta importante en un mundo donde ahora no todas las miradas, ni siquiera la de ella va hacia ella misma.
¿Qué detalles suelen gustar más?
Todo aquel que sea solo para ella, deja de sobrepensarlo tanto.
¿Cuánto gastar?
Eso depende enteramente de tu economía, pero la realidad es que cada detalle cuenta.
Hay un momento después de tener un hijo en el que una mujer empieza a escuchar un nuevo nombre.
"Mamá."
Y es probablemente el nombre más bonito que recibirá en toda su vida.
Pero antes de ser mamá… Ya era una mujer.
Una mujer que estaba y sigue estando llena de sueños, gustos y por supuesto miedos.Con una personalidad única.
Y aunque la maternidad transforma muchas cosas, nunca debería borrar a la persona que existía antes.
Por eso, cuando regalas algo pensado especialmente para una mamá, no solo estás entregando una caja.
Le estás diciendo algo mucho más importante.
"No me olvidé de ti."
Y, créeme, pocas frases pueden convertirse en un regalo tan valioso como esa.
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